Una marquesina sirve para esperar el autobús.
También puede servir como soporte publicitario.
Pero algunas ciudades han decidido pedirle una tercera cosa: que aporte algo al lugar en el que está instalada.
Así han surgido las llamadas marquesinas verdes, Living Roof Bus Shelters o Bee Bus Stops: paradas de autobús que incorporan pequeñas cubiertas vegetales sobre su estructura.
No es una propuesta futurista ni una imagen creada por inteligencia artificial.
En 2026 siguen instalándose.
Oxford estrenó este año su primera Bee Bus Stop. Maidstone ha comenzado a incorporar nuevas marquesinas pensadas para favorecer la biodiversidad y Basildon ha presentado una nueva generación de paradas que combina accesibilidad, materiales de menor impacto, vegetación y cubiertas vivas.
Y en España también encontramos ejemplos.
La Comunidad de Madrid cuenta con una marquesina con cubierta vegetal en el Hospital de Torrejón de Ardoz, con un sistema modular y vegetación seleccionada por su resistencia a la sequía.
La idea parece sencilla.
Lo interesante es lo que hay detrás:
¿puede un soporte publicitario hacer algo más que mostrar publicidad?
Qué es una marquesina verde
Una marquesina verde sustituye o complementa parte de la cubierta convencional con un sistema preparado para albergar vegetación.
No consiste simplemente en colocar unas macetas encima de una parada de autobús.
Los sistemas desarrollados en Reino Unido utilizan cubiertas específicamente diseñadas para soportar el sustrato y la vegetación, con especies resistentes y necesidades de mantenimiento reducidas.
Bauer Media Outdoor, una de las compañías que está desarrollando estos proyectos en Reino Unido, explica que sus cubiertas se han diseñado siguiendo el código británico de buenas prácticas para techos verdes y en colaboración con The Wildlife Trusts. Según la compañía, requieren normalmente dos intervenciones de mantenimiento al año y riego únicamente tras periodos secos prolongados.
El objetivo es convertir una superficie que hasta ahora tenía una única función en una pequeña pieza de infraestructura verde urbana.
Y cuando multiplicas esa idea por decenas de ubicaciones, empieza a tener otra dimensión.
De una parada de autobús a una pequeña red verde
Leicester es uno de los mejores ejemplos.
La ciudad cuenta con 30 marquesinas con cubiertas vegetales, instaladas en vías principales y puntos de intercambio. Las cubiertas utilizan flores silvestres y diferentes variedades de sedum para proporcionar alimento y refugio a abejas, mariposas, sírfidos y otros insectos polinizadores.
No sustituyen un parque.
Tampoco pretenden hacerlo.
Su valor está precisamente en aprovechar pequeños espacios repartidos por la ciudad que normalmente no tendrían ninguna función ambiental.
Un techo.
Una esquina.
Una parada.
Superficies que ya existen y que pueden empezar a hacer algo más.
¿Qué aportan realmente las marquesinas verdes?
Aquí conviene separar sostenibilidad de entusiasmo.
Porque poner plantas encima de algo no convierte automáticamente ese algo en sostenible.
Las principales funciones asociadas a estas cubiertas son bastante concretas.
Favorecen la biodiversidad urbana
Quizá sea su aportación más evidente.
Las plantas y flores proporcionan pequeñas zonas de alimentación y refugio para insectos polinizadores en lugares muy urbanizados.
Transport for London, por ejemplo, instaló varias cubiertas verdes en Lewisham precisamente dentro de zonas identificadas como corredores destinados a favorecer la diversidad y abundancia de polinizadores.
No hablamos de crear un ecosistema completo encima de una parada.
Hablamos de sumar pequeños puntos verdes dentro de una red urbana.
Retienen parte del agua de lluvia
El sustrato y la vegetación pueden almacenar temporalmente parte del agua de lluvia y reducir la cantidad que llega directamente a la superficie urbana.
Es una función especialmente interesante cuando estos sistemas se incorporan a estrategias más amplias de drenaje sostenible.
En proyectos actuales como el previsto para Maidstone, la absorción de lluvia y la reducción de la escorrentía superficial forman parte expresamente de los objetivos de las nuevas marquesinas.
Añaden vegetación donde antes no la había
Parece obvio, pero probablemente sea una de las ideas más interesantes.
En muchas ciudades existe poco espacio disponible para crear nuevas zonas verdes.
Sin embargo, hay miles de superficies infrautilizadas.
Marquesinas.
Cubiertas.
Medianeras.
Aparcamientos.
Elementos de mobiliario urbano.
La sostenibilidad urbana no siempre necesita encontrar un espacio nuevo.
A veces puede empezar utilizando mejor el que ya tenemos.
¿Y limpian el aire?
Con cuidado.
La vegetación puede capturar determinadas partículas presentes en el aire y algunos proyectos mencionan esta función entre sus posibles beneficios.
Pero convertir una marquesina verde en una especie de purificador urbano gigante sería exagerar bastante lo que puede hacer.
De hecho, el propio Ayuntamiento de Leicester estima que la reducción directa de contaminantes atribuible a sus marquesinas vegetales y solares es inferior al 0,1 %.
Eso no invalida el proyecto.
Al contrario.
Permite entenderlo mejor.
Su valor está en la suma de pequeñas funciones ambientales y urbanas, no en prometer que treinta paradas de autobús van a limpiar el aire de una ciudad.
Cuando el soporte publicitario deja de ser solo un soporte
Y aquí es donde esta tendencia se vuelve especialmente interesante para nuestro sector.
Durante mucho tiempo hemos pensado la publicidad exterior con una lógica bastante sencilla:
Tenemos un espacio.
Colocamos un mensaje.
Conseguimos visibilidad.
Funciona.
Pero el diseño del soporte puede empezar a formar parte también de la comunicación.
Una marquesina puede proteger al usuario, incorporar publicidad y favorecer pequeños espacios para la biodiversidad.
Otro soporte puede utilizar materiales reciclables.
Otro puede producir parte de la energía que necesita.
Otro puede diseñarse para desmontarse, reutilizarse o mantenerse durante más tiempo.
En Basildon, por ejemplo, las nuevas marquesinas presentadas en 2026 incorporan materiales obtenidos localmente, vegetación, especies autóctonas y mejoras orientadas a accesibilidad, seguridad y confort del usuario.
El soporte ya no tiene por qué ser solamente el lugar donde aparece la comunicación.
Puede convertirse en parte de ella.
Publicidad exterior sostenible: menos discurso y mejores decisiones
Hay una diferencia importante entre comunicar sostenibilidad y diseñar de forma más sostenible.
Una planta.
Un color verde.
Una palabra como eco.
Eso es comunicación.
La sostenibilidad empieza bastante antes.
En los materiales utilizados.
En cómo se fabrica el soporte.
En cuánto tiene que transportarse.
En la energía que consume.
En cuánto dura.
En si puede repararse.
En si puede reutilizarse.
Y también en qué aporta al entorno durante su vida útil.
Por eso las marquesinas verdes son interesantes más allá de las propias plantas.
Representan una manera diferente de formular el problema.
En lugar de preguntar únicamente:
¿Dónde ponemos nuestra publicidad?
Podemos empezar a preguntarnos:
¿Cómo podemos hacer mejor el soporte donde vamos a colocarla?
El futuro de la publicidad exterior también está en el soporte
En Reino Unido esta evolución continúa en 2026.
Y no se limita a añadir vegetación.
Bauer Media Outdoor está desarrollando nuevas generaciones de mobiliario urbano con iluminación de bajo consumo, diseños más accesibles, materiales con menor impacto y soluciones destinadas a integrar mejor los soportes dentro de la ciudad.
Probablemente ahí esté una de las evoluciones más interesantes de la publicidad exterior sostenible.
No necesariamente en llenar las ciudades de tecnología.
Ni en convertir cada soporte en una declaración medioambiental.
Sino en diseñar mejor.
Porque una marquesina seguirá teniendo que protegernos cuando llueve.
Y un soporte publicitario seguirá teniendo que conseguir que una marca sea vista.
Pero si además puede aprovechar una superficie desaprovechada, consumir menos recursos, durar más o aportar algo al espacio donde se encuentra, quizá merezca la pena planteárselo.
Al final, una buena innovación no siempre consiste en inventar algo nuevo.
A veces consiste simplemente en mirar algo que lleva décadas delante de nosotros y preguntarnos:
¿Podría hacer algo más?
¿Buscas soportes publicitarios pensados para durar?
La publicidad exterior también puede evolucionar hacia soluciones más eficientes, reutilizables y mejor integradas en el entorno.
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Cuéntanos qué necesitas y estudiamos la mejor solución.
Preguntas frecuentes sobre publicidad exterior sostenible
¿Qué es la publicidad exterior sostenible?
Es aquella que busca reducir el impacto ambiental de los soportes publicitarios teniendo en cuenta aspectos como los materiales utilizados, su fabricación, transporte, consumo energético, mantenimiento, duración y posibilidad de reutilización o reciclaje.
¿Qué son las marquesinas verdes?
Son marquesinas de autobús que incorporan una cubierta vegetal diseñada para albergar plantas resistentes. Además de mantener su función como mobiliario urbano y soporte publicitario, pueden contribuir a introducir vegetación y pequeños espacios para polinizadores dentro de la ciudad.
¿Las marquesinas verdes ayudan a reducir la contaminación?
La vegetación puede capturar determinadas partículas presentes en el aire, pero su capacidad para reducir la contaminación urbana es limitada. Su principal interés está en combinar diferentes beneficios como biodiversidad, retención de agua de lluvia y aprovechamiento de superficies urbanas ya existentes.
¿Qué otros soportes publicitarios sostenibles existen?
La sostenibilidad puede aplicarse a numerosos soportes mediante materiales reciclables o reutilizables, sistemas de iluminación de bajo consumo, estructuras desmontables, elementos reparables o soluciones diseñadas para prolongar su vida útil.
¿Cómo puede una empresa hacer más sostenible su publicidad exterior?
El primer paso es analizar el soporte completo: materiales, fabricación, transporte, montaje, consumo, mantenimiento y destino final. No siempre se trata de crear algo nuevo, sino de elegir soluciones más duraderas, reutilizables y adecuadas para cada campaña.




